El equipo de marketing que necesitas

No tienes departamento de marketing. ¿Y ahora qué?

Hay un momento que muchas empresas conocen bien.

El negocio va tirando, incluso va bien. Pero en algún punto alguien dice en una reunión: “Tendríamos que hacer algo más con la comunicación.” Silencio. Miradas. Y la pregunta que nadie quiere responder: ¿quién lo hace?

No tenéis un departamento de marketing. O tenéis a alguien que ya lleva mil cosas y esto sería la mil una. O simplemente nunca ha habido nadie dedicado a ello y, hasta ahora, os habéis apañado con mucho ingenio y algo de suerte.

Bienvenidos al club. Tiene muchísimos socios.

Pero lo más importante es, que tiene solución.

El problema casi nunca es lo que parece

Spoiler: no es que os falte presupuesto, ni talento, ni ganas.

La mayoría de las empresas que llegan a nosotras con este dilema tienen las tres cosas. Lo que les falta es estrategia. Y eso, por suerte, es exactamente lo nuestro.

Porque publicar sin dirección es como salir a navegar sin saber adónde vas: puede que el barco esté en perfectas condiciones, pero si no tienes rumbo, das vueltas. Y dar vueltas cansa, gasta y no lleva a ningún sitio.

Cuatro situaciones que nos suenan muchísimo

  1. La empresa que nunca ha estructurado su comunicación. No hay manual de marca, no hay calendario de contenidos, no hay estrategia. Todo se ha hecho de forma intuitiva y, dentro de lo que cabe, ha funcionado. El boca a boca ha hecho milagros. Pero ahora quieren crecer y se han dado cuenta de que los milagros tienen un límite.
    Tranquilidad, construir desde cero tiene una ventaja enorme: se hace bien desde el principio.
  2. La empresa que tiene equipo… pero no sabe qué pedirle.
    Este es quizás el caso más silencioso. Y el que más nos gusta resolver, porque lo hemos vivido desde dentro.
    Hay un departamento de marketing, incluso con gente estupenda. Pero desde dirección no siempre se tiene claro qué exigirles, qué priorizar, qué tendencias seguir o qué conviene comunicar en cada momento. El marketing evoluciona tan rápido que es casi imposible estar al día cuando tienes un negocio entero que gestionar.
    El resultado: el equipo trabaja sin norte. Publica, produce, ejecuta… pero sin que todo sume hacia un objetivo claro. Frustrante para dirección, que no entiende por qué “haciendo cosas” no llegan los resultados. Frustrante para el equipo, que hace lo que puede sin saber bien qué se espera de él.
    Aquí el papel de alguien externo no es sustituir al equipo. Es darle la dirección estratégica que le falta: qué comunicar, cómo, cuándo y por qué. Y de paso, quitarle a dirección ese peso de encima.
  3. La empresa que tiene a alguien, pero no da abasto.
    Una persona que lleva las redes, redacta algún texto, actualiza la web cuando puede y encima contesta los emails. Con mucho cariño, pero sin tiempo real para pensar en estrategia. Porque la estrategia necesita cabeza, y la cabeza está ocupada apagando fuegos.
  4. La empresa con un proyecto concreto y fecha límite.
    Un lanzamiento, una campaña, una web que hay que renovar antes de la feria de octubre. Algo que no puede esperar y que necesita más músculo del que hay disponible en ese momento.
    Para esto también estamos. De hecho, nos encantan los retos con reloj.

En todos estos casos hay algo en común: no es un problema de recursos, es un problema de estrategia y dirección. Y eso, afortunadamente, tiene arreglo. Uno bastante satisfactorio, además.

¿Qué se puede hacer? (La parte buena)

Trabajar con alguien externo que entre, entienda cómo funciona tu negocio y ayude a construir o reforzar lo que falta. Sin dramas, sin procesos interminables, sin estructuras rígidas.

En Volare nos adaptamos a lo que cada empresa necesita en cada momento. A veces eso es construir la estrategia desde cero. A veces es darle dirección al equipo interno. A veces es coger un proyecto puntual y sacarlo adelante con todas las garantías.

Lo que no cambia nunca: nos implicamos como si el negocio fuera nuestro. Porque llevamos más de 25 años haciendo esto y, sinceramente, seguimos disfrutándolo igual que el primer día. Eso se nota.

Lo que cambia cuando la comunicación tiene dirección

Pasan cosas concretas.

El mensaje se vuelve claro. La imagen transmite lo que realmente sois. Los clientes potenciales entienden por qué elegirnos a vosotros y no a la competencia. El equipo interno trabaja con un norte claro y deja de improvisar. Y dirección deja de preguntarse por qué se invierte en marketing sin ver resultados.

No es magia. Es tener a las personas adecuadas mirando en la dirección correcta.

¿Por dónde se empieza?

Por saber exactamente dónde estáis. Sin suposiciones, sin saltar a conclusiones.

Lo primero que hacemos siempre es escuchar y analizar: qué tenéis, qué falta, qué está funcionando y qué no. Por eso ofrecemos una auditoría gratuita en la que revisamos vuestra presencia digital, vuestras redes y vuestra comunicación offline para daros un diagnóstico claro y honesto.

Sin compromiso. Sin venderos humo. Solo información real con la que tomar decisiones con cabeza.

Y si después de la auditoría decidís que podéis solos/as, perfecto. Nos alegrará igualmente haberos ayudado.

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